El 2025 fue él año que sirvió para la consolidación de uno de los espacios más importantes para el desarrollo de nuevos talentos. Con un trabajo sostenido, entrenadores capacitados y un proyecto que apunta tanto al aprendizaje técnico como al crecimiento como deportista individual, la Federación continúa ampliando su semillero y fortaleciendo su identidad deportiva.
Con un total de 45 jugadores entre chicos y chicas estuvieron bajo la guía de Pablo Moyano, Mónica Pozzebon, Augusto Domínguez y Camilo Varas, quienes además contaron con la colaboración de profesionales como Natacha Pérez, Joaquin Montbrum, Diego Rodriguez entre otros.
Los responsables de la formación técnica y táctica fueron los que dialogaron con nosotros al cierre de este gran proyecto impulsado por la Federación.
Pablo Moyano resumió el año como: “un hermoso camino recorrido, en el que se destacaron el respeto por las normas, el cumplimiento de los objetivos en cada práctica y el intercambio de conocimientos entre entrenadores, jugadores y profesionales de psicología, nutrición, arbitraje y kinesiología”.
El entrenador campeón del femenino también compartió su vivencia personal: “Para mí fue un verdadero placer trabajar con estos chicos, que son el futuro de nuestro deporte, y hacerlo junto a profesores y entrenadores de gran nivel, pero sobre todo excelentes personas como Mónica, Augusto, Camilo Varas y Enrique”.
Luego fue el turno de Mónica, entrenadora con un amplio recorrido en el desarrollo de jugadores y jugadoras formativas. Sobre los objetivos planteados, explicó: “Nos centramos primero en brindar fundamentos técnicos individuales (dribbling, pase, tiro) y luego, en una segunda etapa, enfocarnos en los aspectos de táctica colectiva (2 vs 2, 3 vs 3)”.
En cuanto a su experiencia personal, Pozzebon expresó: “Para mí fue brillante. Tuvimos un equipo de trabajo súper profesional. Trabajamos muy cómodos y tranquilos, siempre bajo la supervisión de Enrique Tolcachier. Nos entregamos por completo a los jugadores para que puedan aprender y crecer”.
En un mundo donde todo cambia rápidamente, la Escuela de Formación de Básquet se mantiene firme en su propósito: enseñar, acompañar y motivar. Porque detrás de cada chico hay un sueño, y detrás de cada sueño, un equipo dispuesto a hacerlo posible.